Redacción Minuta Legislativa
El Congreso mexicano se prepara para discutir esta semana una iniciativa que plantea incrementar hasta en 50% los aranceles a mercancías provenientes de China y otros países asiáticos sin tratado comercial con México. La propuesta, impulsada por la Secretaría de Economía, incluye automóviles, textiles, plásticos, acero y más de 1,400 fracciones arancelarias.
Aunque el gobierno de Claudia Sheinbaum asegura que la medida busca fortalecer la producción nacional y corregir desequilibrios comerciales, especialistas afirman que el verdadero objetivo sería calmar tensiones con Estados Unidos antes de la revisión del T-MEC y obtener ingresos adicionales para reducir el déficit fiscal.
El proyecto ha enfrentado fuerte rechazo de cámaras empresariales mexicanas y chinas, que alertan sobre un impacto severo en cadenas de suministro esenciales, especialmente para las industrias automotriz y electrónica. Representantes de fabricantes advierten que algunos componentes indispensables —como pantallas digitales— no se producen en México y quedarían encarecidos o inaccesibles.
Fuentes legislativas señalan que Sheinbaum pidió a Morena aprobar la reforma antes del 15 de diciembre, lo que ha acelerado negociaciones internas. La versión que será discutida podría ser más flexible, con menores incrementos para autopartes y acero.
Mientras tanto, empresarios presionan para reducir el alcance del proyecto, advirtiendo que aranceles tan altos podrían afectar la competitividad nacional y frenar la actividad económica del país.