Redacción Minuta Legislativa
La fiscal general de Veracruz, Verónica Hernández Giadans, presentó su renuncia ante el Congreso estatal, poniendo fin a su gestión de seis años, pese a que su nombramiento contemplaba un periodo de nueve. Durante la sesión legislativa, los diputados aprobaron su salida de manera expedita.
En su carta, Hernández Giadans afirmó haber contribuido a consolidar una procuración de justicia más humana y ordenada, destacando el apoyo del Ejecutivo y corporaciones de seguridad. Sin embargo, su gestión estuvo marcada por presiones políticas derivadas de su cercanía con el exsecretario de Gobierno, Eric Cisneros, cuya ruptura con la actual gobernadora Rocío Nahle intensificó las tensiones.
La fiscal llegó al cargo tras la polémica destitución del exfiscal Jorge Winckler en 2019, cuando el Congreso lo separó por no cumplir con exámenes de control y confianza. Tras ello, Hernández Giadans fue designada primero como encargada de despacho y luego como titular en 2020.
El Congreso también aprobó la separación temporal de la magistrada Lisbeth Aurelia Jiménez Arroyo, quien será propuesta como nueva fiscal. Su nombramiento se realizará bajo el nuevo procedimiento aprobado en noviembre, que establece votación calificada y plazos estrictos para la designación.