Redacción Minuta Legislativa
Entre consignas de “Yo con Maru”, banderas panistas y un fuerte despliegue político, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se presentó este miércoles en las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), en la Ciudad de México, tras recibir un citatorio para comparecer ante la autoridad ministerial.
Sin embargo, la comparecencia nunca ocurrió. La mandataria estatal únicamente entregó un escrito elaborado por su defensa jurídica, en el que se argumenta que una gobernadora en funciones cuenta con protección constitucional y no puede ser obligada a acudir ante el Ministerio Público bajo las condiciones planteadas por la fiscalía.
El episodio, lejos de quedar en un trámite legal, detonó una ofensiva política del PAN contra el Gobierno federal y la Cuarta Transformación.
Acompañada por el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, así como por senadores, diputados y liderazgos panistas, Maru Campos convirtió su llegada a la FGR en un acto de confrontación política contra Morena y el gobierno federal.
El dirigente nacional del blanquiazul, Jorge Romero Herrera, acusó directamente a la 4T de utilizar las instituciones de justicia para intimidar a gobernadores de oposición y advirtió que Acción Nacional responderá con movilizaciones si se intenta proceder contra la mandataria chihuahuense: “Nadie le va a tocar ni un pelo a la gobernadora”, lanzó el líder panista ante simpatizantes.
Sostuvo que el Gobierno federal pretende castigar a Campos por su postura crítica frente a Morena y por las acciones emprendidas en Chihuahua contra grupos criminales.
Aseguró que México vive un clima de “autoritarismo” donde, dijo, quienes cuestionan al Gobierno federal son perseguidos políticamente, mientras personajes ligados a Morena reciben protección institucional aun cuando enfrentan señalamientos internacionales.
El abogado de la gobernadora, Roberto Gil Zuarth, afirmó que el citatorio emitido por la FGR presenta inconsistencias jurídicas y carece de precisión sobre el objeto de la investigación.
Además, acusó a la fiscalía de intentar construir una “situación preincriminatoria” contra la gobernadora bajo la apariencia de una entrevista ministerial.
La gobernadora afirmó que el Gobierno federal intenta fabricar acusaciones en su contra y denunció un uso político de las instituciones federales.
Aseguró que la citación fue realizada “bajo simulación”, pues formalmente fue convocada como testigo, aunque el verdadero propósito sería convertirla posteriormente en inculpada.
Acusó a Morena de actuar con doble rasero frente a personajes señalados por autoridades extranjeras por presuntos vínculos con el narcotráfico, mientras se persigue a gobiernos estatales de oposición. “Hoy persiguen a la gobernadora de un estado que nunca se ha callado”.
Jorge Romero dejó claro que el PAN buscará convertir el caso en una causa política nacional y adelantó que este fin de semana habrá una concentración masiva en Chihuahua para respaldar a Maru Campos y medir la capacidad de movilización del panismo y de organizaciones civiles afines. “Si este régimen pretende ponerle un dedo encima a la gobernadora, nos vamos a las calles”, sentenció.