Redacción Minuta Legislativa
La Ciudad de México presenta un proceso de hundimiento del terreno que ha sido medido recientemente desde el espacio mediante tecnología de radar. Por primera vez, la NASA observa este fenómeno con un sistema de alta precisión a través del satélite NISAR, desarrollado en colaboración con la ISRO.
La misión NISAR, lanzada en julio de 2025, tiene como objetivo mapear los movimientos de la superficie terrestre. Entre octubre de 2025 y enero de 2026, durante la estación seca, el satélite registró que varias zonas de la capital se hundieron más de 1.2 centímetros al mes.
De acuerdo con la NASA, el monitoreo se basa en mediciones preliminares que permiten identificar cambios en tiempo real, sin interferencia de nubes o vegetación. Los datos muestran que algunas áreas presentan hundimientos superiores a 2 centímetros mensuales.
El análisis incluye referencias geográficas dentro de la ciudad. En la imagen generada por el satélite se identifica el Aeropuerto Internacional Benito Juárez y el lago Nabor Carrillo, utilizados como puntos de observación del comportamiento del terreno.
El fenómeno no es reciente. La Ciudad de México ha sido identificada como una zona con hundimientos desde hace décadas. Un ingeniero documentó el problema en 1925. Para las décadas de 1990 y 2000, algunas áreas registraban descensos de hasta 35 centímetros por año, lo que generó afectaciones en infraestructura, incluido el sistema de transporte.
Entre los indicadores visibles del proceso se encuentra el Ángel de la Independencia, ubicado en Paseo de la Reforma. El monumento, construido en 1910, ha requerido la incorporación de 14 escalones adicionales en su base debido al descenso progresivo del terreno circundante.
La causa principal del hundimiento está relacionada con la extracción de agua subterránea. El área metropolitana, donde habitan cerca de 20 millones de personas, se encuentra sobre un acuífero. El bombeo intensivo, junto con el peso del desarrollo urbano, ha provocado la compactación del antiguo lecho lacustre.
Especialistas señalan que la información generada por el satélite NISAR permitirá dar seguimiento continuo a los cambios en la superficie y aportar datos para el análisis del fenómeno en la capital del país.