¿PIERDE CREDIBILIDAD BANXICO?

Dr. Abel Ortiz Prado

La reciente publicación de Moody’s Analytics, que cuestiona la credibilidad del Banco de México por relajar la política monetaria sin haber consolidado el control inflacionario, abre un debate relevante —y necesario— sobre la conducción de la política monetaria en México. Desde una perspectiva académica, el señalamiento no debe interpretarse únicamente como una crítica coyuntural, sino como una advertencia sobre los riesgos que enfrenta un banco central cuando las decisiones de tasa no son plenamente consistentes con la dinámica de la inflación subyacente y con las expectativas de los agentes económicos. La teoría monetaria es clara: la credibilidad de un banco central es un activo clave para la efectividad de la política monetaria. Cuando los agentes económicos confían en que la autoridad monetaria actuará con firmeza para cumplir su objetivo de estabilidad de precios, las expectativas inflacionarias tienden a anclarse, reduciendo el costo real de combatir la inflación. En este contexto, la crítica de Moody’s se centra en que Banxico habría relajado su postura restrictiva antes de lograr una convergencia clara y sostenida de la inflación hacia su meta objetivo del 3%, lo que podría debilitar ese anclaje de expectativas.

Uno de los puntos más sensibles del análisis es el comportamiento de la inflación subyacente, -señal que nunca puede ignorarse- indicador que excluye componentes volátiles y que refleja con mayor precisión las presiones inflacionarias de mediano plazo. El hecho de que la inflación subyacente no haya mostrado una desaceleración clara y consistente, mientras se acumulaban recortes a la tasa de referencia, genera una señal ambigua para el mercado: Por un lado, se transmite un mensaje de mayor flexibilidad monetaria mientras que por otro persisten presiones inflacionarias estructurales que no han sido plenamente neutralizadas. Desde un punto de vista técnico, esta combinación incrementa el riesgo de que las expectativas inflacionarias se ajusten al alza, reduciendo la eficacia futura de la política monetaria. Moody’s también enfatiza que las expectativas de inflación no anticipan una convergencia plena al objetivo en el horizonte relevante, lo que implica que las tasas reales ex-ante podrían no ser suficientemente restrictivas. Este punto es crucial: ya que la política monetaria no opera solo sobre la inflación observada, sino sobre la inflación esperada. “Si los agentes perciben que el banco central está dispuesto a tolerar desviaciones prolongadas del objetivo, la credibilidad se erosiona y el ajuste posterior suele ser más costoso en términos de crecimiento y empleo.

Es innegable que la economía mexicana enfrenta un entorno complejo: desaceleración global, choques externos y presiones internas sobre el crecimiento. Sin embargo, la experiencia internacional muestra que utilizar la política monetaria para compensar debilidades estructurales del crecimiento suele ser un error. La política monetaria no sustituye a la política fiscal ni a las reformas estructurales. Cuando se le exige cumplir objetivos que van más allá de su mandato, el resultado suele ser inflación persistente y pérdida de credibilidad institucional. -un activo intangible pero fundamental para el país-. En razón de lo anterior, el señalamiento de Moody’s no debe leerse como una descalificación automática de Banxico, sino como un llamado de atención sobre la importancia de la consistencia, comunicación clara y firmeza técnica en la conducción de la política monetaria. La credibilidad, una vez erosionada, no se recupera con discursos, sino con decisiones congruentes entre diagnóstico, instrumentos y objetivos. En un entorno donde la inflación aún no está plenamente controlada, la prudencia monetaria sigue siendo una condición necesaria —aunque no suficiente— para la estabilidad macroeconómica. La falla en la política monetaria y el imprimir masivamente dinero inorgánico siempre son el inicio de una inflación desbordante.

[email protected] académico y consultor en gobierno y administración pública.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *