Redacción Minuta Legislativa
La sesión permanente en el Congreso de la Ciudad de México estuvo marcada por un fuerte conflicto interno, luego de que el diputado suplente Víctor Hugo Lobo Rodríguez, conocido como “Lobito”, se resistiera a dejar la curul que por ley corresponde al legislador propietario, Gerardo González García. Este último había sido separado del cargo al inicio de la legislatura, tras rendir protesta y solicitar licencia, en un esquema que recordó el polémico antecedente de 2009.
De acuerdo con versiones legislativas, González García decidió terminar con una relación política caracterizada por presiones y malos tratos, presuntamente provenientes de Víctor Hugo Lobo Román, padre del suplente. Por ello, presentó un oficio formal para reincorporarse de inmediato a sus funciones parlamentarias.
El regreso del diputado propietario representa un revés para las aspiraciones políticas de Lobo Rodríguez, quien busca posicionarse rumbo a la alcaldía Gustavo A. Madero en 2027, y también impacta en la estructura política que su padre ha mantenido durante años dentro del Congreso capitalino.
Testimonios señalan que, ante la inminente reincorporación, el suplente habría intentado frenar el relevo solicitando el cierre del pleno e incluso la intervención de la fuerza pública, lo que derivó en empujones y retrasos en la sesión.
Finalmente, González García logró asumir su escaño conforme a derecho.