Redacción Minuta Legislativa
La reforma electoral propuesta por el Ejecutivo federal mantiene una discusión central: eliminar los cargos de representación proporcional, conocidos como plurinominales, que históricamente han permitido a partidos colocar a sus dirigentes en el Congreso sin competir en las urnas. Aunque estos espacios surgieron en 1977 para garantizar participación de las minorías, hoy concentran el poder político en ambas cámaras.
Actualmente, todos los coordinadores de bancada en el Senado y en la Cámara de Diputados ocupan su curul gracias a las listas plurinominales. Desde cualquier fuerza política, son ellos quienes negocian acuerdos, deciden posturas partidistas y han construido carreras legislativas sin realizar campañas electorales. Tal es el caso de figuras como Alberto Anaya, del PT, quien acumula casi 25 años ininterrumpidos como legislador plurinominal; o Alejandro Moreno, del PRI, que solo ha competido una vez, pero suma tres diputaciones y una senaduría por esta vía.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que las listas plurinominales se han convertido en “un reparto interno” que beneficia a élites partidistas, más que a la representación ciudadana. Por ello, su propuesta busca eliminarlas en la próxima reforma, lo que modificaría profundamente la estructura del Congreso y la forma en que se eligen a sus principales actores.