Antonio Hau
Ejidatarios de Tuxpan manifestaron su inconformidad ante la intención de donar el predio conocido como “hospitalito” para la instalación de un campus de la Universidad Rosario Castellanos, debido a que originalmente se tenía contemplada la construcción de una clínica en ese espacio.
El diputado local del PT, Jaime Cervantes, informó que recientemente fue derogado el decreto mediante el cual el terreno había sido entregado hace más de cuatro años, luego de que no se concretara el proyecto de salud dentro del plazo establecido.
Posteriormente, la Comisión de Hacienda del Congreso de Nayarit aprobó una nueva donación del inmueble para destinarlo a la universidad; sin embargo, durante la discusión surgieron reclamos de ejidatarios, quienes señalaron que la prioridad para la población era contar con servicios médicos y no perder el espacio destinado a una clínica.
El legislador reconoció que la reunión fue tensa y desgastante, aunque aseguró que existe disposición para alcanzar acuerdos entre autoridades y habitantes. Entre las propuestas planteadas se encuentran apoyos para productores de frijol, mejoras en infraestructura y recursos para proyectos comunitarios.
Pese a las diferencias, el proyecto universitario continúa avanzando y se prevé que inicie operaciones preliminares en agosto mientras se construye la sede definitiva.